Abuelo de Paloma Valencia pedía otro sitio para estatua en Popayán – Cali – Colombia

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La discusión sobre la instalación de la estatua de Sebastián de Belalcázar, en la parte más alta de Popayán, no es nueva.

Historiadores piden revisar documentos sobre cómo en el homenaje a los 400 años de la fundación de la ciudad, el poeta Guillermo León, Valencia, quien fue presidente de Colombia, solicitó al escultor colombiano Rómulo Rozo un monumento del Cacique Pubén para ponerlo en ese cerro.

En la plaza de la Iglesia de San Francisco, en el centro de la capital caucana, iría la estatua ecuestre del conquistador, a cargo del escultor español Victorio Macho.

El 26 de diciembre de 1940, con presencia del Presidente de la República Eduardo Santos, se llevó a cabo los actos conmemorativos, pero la estatua del cacique indígena no apareció por ningún lado.

Al pasar de los días, en el lugar donde debía ir la escultura del bravo guerrero nativo, para sorpresa de muchos, fue puesta la de Belalcázar.

Estatua de Sebastián de Belalcázar derriba el miércoles16 en Popayán

De acuerdo con Agenda Propia, un medio dedicado a temas indígenas, frente a estos hechos, Valencia mostró su rechazo al incumplimiento del acuerdo y dijo “hay que dejar a los necios con sus necedades; de una obra de arte hicieron un pisa papel”.

Del encargo a Rozo quedaron los esbozos y una referencia en su Monumento a la Patria en México (Mérida, Yucatán).

“Unas élites ordenaron hacer esa estatua y la instalaron en ese sitio, porque como queda en un alto, es visible casi que desde cualquier lugar de la ciudad”, explica Zamira Díaz López, licenciada y magíster en Historia y profesora de la Universidad del Cauca.

Un acto encabezado por el presidente Guillermo León Valencia.

Foto:

Archivo / EL TIEMPO

El 16 de septiembre cuando fue derribada la estatua, la senadora Paloma Valencia señaló por redes siociales que “los monumentos no son insultos, son huellas de nuestra historia. Dañar y destruir los bienes públicos no alivia, ni soluciona. Sólo enfrenta y separa. Construir una Colombia para todos no se logra por el camino de la estigmatización y del odio”.

Al día siguiente, en la tarde, escribió: “Información historia básica: La estatua es de Guillermo Valencia, en su casa. El Maestro Valencia NO estuvo de acuerdo con que Belalcazar estuviera en el Morro, consideró siempre que debía estar un Cacique indígena, por eso no aceptó dar el discurso en su inauguración”.

Información historia básica: La estatua es de Guillermo Valencia, en su casa. El Maestro Valencia NO estuvo de acuerdo con que Belalcazar estuviera en el Morro, consideró siempre que debía estar un Cacique indígena, por eso no aceptó dar el discurso en su inauguración.

— Paloma Valencia L (@PalomaValenciaL) September 17, 2020

En un video, el alcalde de Popayán, Juan Carlos López Castrillón y el Mayor general Jorge Luis Vargas, director de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, ofrecieron 5 millones de pesos de recompensa para capturar a los responsables que tumbaron la estatua de Sebastián de Belalcázar en esa capital, el pasado jueves.

“Investigación criminal de la Policía Nacional y del cuerpo técnico investigativo de la Fiscalía están identificando a los responsables de este daño al patrimonio cultural de Popayán”, aseguró Vargas, quien además calificó lo sucedido como “un delito”.

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En respuesta a lo dicho por el mandatario, comunidades indígenas inmediatamente expresaron su voz de rechazo y afirmaron que lo que ellos hicieron es una redignificación a sus comnunidades.

“Mejor por qué no persiguen a los que extorsionan, amenazan, violan y matan todos los días en nuestro departamento”, expresó el coordinador del área de Derechos Humanos de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin), Eduin Mauricio Capaz.

Los Misak o guambianos son un pueblo híper pacífico
Los españoles lo trajeron para meter una cuña entre los rebeldes Nasas o paeces en la cordillera central, en la zona de Silvia.
Tumbaron la estatua de Belalcázar en Popayán
Ofrecer recompensa por ellos es un error pic.twitter.com/wK3tD8gUea

— Antonio Navarro (@navarrowolff) September 19, 2020

Yamil Sánchez, del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), tildó de absurdo el anuncio de esa recompensa, cuando hay tantas necesidades en las comunas de la ciudad.

“Hay dificultades internas, de saneamiento básico, agua, vivienda. Hay muchas personas que no tienen vivienda y hace poco incluso, hicieron una manifestación y les respondieron con gas, con golpes. Yo creo que en la ciudad, hay más necesidades, que irse y gastarse la plata así, en una recompensa sin sentido, en algo que no tiene vida. Su argumento, es que eso es un símbolo de la cultura payanesa, pero eso es más bien, un símbolo de genocidio, de muerte, de violación hacia las mujeres, de violación hacia la población indígena”.

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Jairo Hernán Ortíz Ocampo, docente del Programa de Ciencia Política de la Universidad del Cauca, dice que el 46.4% de la población payanesa presenta necesidades básicas insatisfechas, 24 de los 42 municipios tienen niveles altos de pobreza, el 41.5% no alcanza a cubrir sus gastos mínimos con sus ingresos, cuenta con una tasa de 36.6% con población desnutrida, el 33% de sus habitantes en edad escolar se en-cuentra por fuera del sistema educativo, una tasa de analfabetismo del 12.1%, y en la zona Pacífica del Departamento es de 39%.

Van 47 líderes indígenas asesinados este año y la recompensa que ofrecen nuestros dirigentes es para quienes den con los que tumbaron una estatua.

El mundo al revés. pic.twitter.com/g2tSByGURI

— Alejandro Betancourth (@AlejoBetancurt7) September 18, 2020

Autoridades indígenas expresan que ese dolor que manifiesta “esa población payanesa de sangre azul” sentir ante la caída del monumento, no se compara al dolor que sienten ellos, cuando matan a un líder social, a un indígena, a un campesino, “y nosotros sentimos dolor por un ser vivo y no por una estatua que además, simboliza el genocidio”.

En apoyo a los nativos, jóvenes payaneses lanzaron la campaña en redes sociales #AlcaldeFuiYo en respaldo a la lucha del pueblo indígena.

Laura Astorga Carrera, cineasta y activista costarricense, dijo que “hoy la juventud de #Popayán en el #Cauca ha lanzado la campaña de respaldo al juicio popular a #SebastianDeBelalcázar Señor alcalde y #Policía, esto no lo hicieron los #Misak, lo hicimos todos, cierto”

El jueves pasado, un grupo de indígenas de la etnia misak, tumbaron la estatua del conquistador español, ubicada en el lugar conocido como El Morro de Tulcán.



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