Crisis en la Clínica de Pamplona por deudas de Medimás – Otras Ciudades – Colombia



La parálisis de la EPS Medimás tiene en ‘cuidados intensivos’ la prestación de servicio de la Clínica de Pamplona, que la semana pasada se vio obligada a cesar sus actividades durante seis días por dificultades en el flujo de caja, afectando la atención de cerca de 20.000 usuarios de este municipio, de Norte de Santander.

Aunque sus puertas fueron reabiertas por orden de la Superintendencia de Salud, la crisis económica, que tiene a sus empleados sin salarios y que deteriora sus áreas científicas, no se ha solucionado, según coincidieron empelados y la Dirección de Salud Municipal.

Con todo esta situación no está toda la afluencia de usuarios, como solía tener, hasta que se difunda la reapertura y que se está laborando

La clausura de este complejo asistencial se produjo abruptamente en horas del mediodía del pasado 11 de junio, por una orden de sus directivos. Según el sindicato, el personal de seguridad procedió de manera intempestiva a desalojar a los pacientes de la zona de Urgencias y no permitió el ingreso de sus 65 empleados.

Esto desencadenó en una protesta pacífica de un grupo minoritario de los trabajadores, hasta que la Superintendencia de Salud exigió, a través de una circular, la reapertura de la clínica, alegando un vicio de ilegalidad en el cese de actividades.

“Las entidades vigiladas deberán garantizar el acceso a los servicios de salud y no podrán implementar estrategias de cierre de servicios de las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) como mecanismo para exigir el pago de obligaciones a cargo de sus aseguradoras”, rezó esta comunicación.

La EPS acumula una cartera en rojo cercana a los 1.400 millones de pesos, que ha dificultado el desembolso de recursos por parte de la entidad de segundo nivel para pagos de salarios y mejoras estructurales.

Si bien el cierre tomó por sorpresa a las autoridades sanitarias de esta localidad, situada a 75 kilómetros de Cúcuta, no es la primera vez que esto ocurre. En 2017, el sindicato de trabajadores se volvió a movilizar, exigiendo el cobro de la deuda y la contratación de más personal médico.

“Con todo esta situación no está toda la afluencia de usuarios, como solía tener, hasta que se difunda la reapertura y que se está laborando. Todos estamos esperando a la gerente, porque ella está en Bogotá y se reunió con la liquidadora de la EPS. Por estos días se respira un ambiente de incertidumbre”, precisó Liliana Montes Figueroa, presidenta del Sindicato de Trabajadores de la Salud de Pamplona.

La clínica ya venía en una mala situación y no venía prestando un buen servicio, debido a que no tenía dinero para comprar insumos, pagar obligaciones y responder a sus proveedores

Las preocupaciones expuestas por los galenos son compartidas por las autoridades locales, que en los días del cierre debieron activar un plan de contingencia para garantizar la prestación del servicio de estos usuarios en el Hospital San Juan de Dios.

“La clínica ya venía en una mala situación y no venía prestando un buen servicio, debido a que no tenía dinero para comprar insumos, pagar obligaciones y responder a sus proveedores. La entidad ya viene presentando fallas desde hace más de un año. Es la crónica de una muerte anunciada y nosotros ya estábamos esperando el cierre definitivo de sus servicios”, puntualizó Sandra Milena Chávez, directora local de Salud.

La funcionaria añadió que su dependencia no ha recibido quejas formales sobre estas deficiencias, aunque es notorio el deterioro de su estructura físicas y la falta de trabajadores en algunas de sus áreas. Sin embargo, si se agudiza el panorama financiero, ella pronostica un colapso en el sistema asistencial de esta población, con apenas dos entidades de salud para atender a más de 50.000 habitantes.

CÚCUTA