Empresaria en Cauca contagiada con covid-19 habla sobre su cuarentena – Otras Ciudades – Colombia

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Intento todos los días mantener mi rutina, ¿a que me refiero con mantener mi rutina? Me gusta bañarme bien, maquillarme, así sea para verme a mí misma en el espejo, nunca me quedo en pijama ni acostada, me gusta levantarme y brincar de la cama.

Estoy comiendo menos. Creo que soy de las pocas personas que van a terminar la cuarentena más flaca, porque todo el mundo comenta que después de que pase todo esto van a salir más gordos y yo creo que en mi caso, va a ser lo contrario, ya mis pantalones están dando fe de eso.

Vivo sola, eso hace un poco más compleja la cosa porque no tengo con quién hablar, entonces lo primero que hago cuando me despierto en pijama es preparar mi café, tipo 6:00, 6:15 a. m. y escribirle a todo el equipo de trabajo, preguntarles cómo están, cómo están sus familias, cómo está todo el mundo. Son cerca de 120 personas en la Cámara, entonces trato de todas las mañanas de arrancar con eso.

Ana Fernanda Muñoz, presidente de la Cámara de Comercio del Cauca.

En las noches, antes de acostarme, me pongo a ver programas como ‘Keeping Up with the Kardashians’, o pongo, no sé, historias de fantasmas o ‘desolado con Ed Stafford’, cosas de esas que no requieran de mucha capacidad mental, aunque tengo Netflix, muy pocas veces lo uso, por no decir que nunca, creo que Netflix solo se usa en esta casa cuando vienen mis hijas a visitarme.

Trato de trabajar todo el santo día, en todo momento estoy con algo. Al lado del computador que puse en el comedor porque tengo más espacio para arreglar las cosas, tengo en una pared unos papelitos de colores y cada vez que aparece un pendiente lo pego en la pared.

En estos momentos tengo, diría yo, como unos 20 papelitos de colores con cosas pendientes como “decreto de la mesa de conectividad de la Gobernación”; como base de datos de farmacias; contacto con Julián Domínguez, presidente de Confecámaras (Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio), estar pendiente del decreto de aplazamiento de los impuestos locales, entre otras cosas. Siempre que tengo una idea, la pego en la pared.

Todas las noches, entre 5:30 y 6:00 p. m., me sirvo una copa de vino, a veces me tomo dos cuando ha sido un día muy pesado.

Creo que Mercedes, la señora que viene a hacer el aseo a la casa, que pues evidentemente no ha venido, va sentir vergüenza cuando vuelva a esta casa, porque está en un estado deplorable, soy pésima ama de casa, nunca lo fui y no me avergüenza reconocerlo, soy pésima.

Estoy durmiendo bien, esa es una cosa que me tranquiliza. La comida, mi desayuno es normalmente dos huevos duros y dos tazas de café. Al almuerzo aso un pedazo de carne con una arepa y si hay un tomate, me lo como.

Tomo café todo el santo día, amo el café en todas sus formas, creo que para mí es más importante que haya café y vino para poder sobrevivir a la cuarentena, el resto no me importa.

No soy una persona que tiene que salir corriendo, soy una persona que ha vivido sola siempre, desde que mis hijas se fueron a vivir a Estados Unidos he estado sola, ya hace cuatro años que estoy sola en la casa. Yo molesto diciendo que antes tenía una cucaracha de mascota, pero hace como un mes fumigué y ya no tengo a la cucaracha de mascota.

Trato de mantener a Ana Cámara de Comercio sobre Ana Ser Humano, no sé por qué, tal vez porque Ana Ser Humano tendería a sentirse muy sola, mientras Ana Cámara de Comercio se siente fuerte. Ana Ser Humano a veces flaquea y eso a veces es difícil cuando a las 2 de la mañana se despierta.

Comida aquí hay, hambre no es el problema, la necesidad es poder entender a dónde vamos como seres humanos después de todo esto, creo que es un proceso de reinventarnos todos, tú Michel, yo Ana, mis hijas Mariana y Antonia que están en California, mi papá y la Mona (madrastra) a quienes extraño muchísimo, ¡no se imaginan cuánto!, porque los adoro y quiero abrazarlos.

Necesito todos los días saber que estoy haciendo una diferencia, es una exigencia que me hago como ser humano, soy una mujer sumamente exigente conmigo misma y todos los días tengo que sentir que estoy cambiando el mundo y de a poquitos, o de a muchos, pero no me puedo dormir tranquila por eso. Me exijo mucho y eso en estas circunstancias, es duro.

Ana Fernanda Muñoz
Presidenta de la Cámara de Comercio del Cauca
Para EL TIEMPO

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