En Buga no hay lluvia de agua bendita, sino de hipoclorito de sodio – Cali – Colombia



En Buga no solo piden que del cielo llegue el milagro de que en la ciudad de la Basílica, así como en el resto del país y en el mundo se supere el coronavirus.

Aunque no es agua bendita que esperan caiga de ese cielo, por ahora y por cuenta de la Alcaldía de Buga, en coordinación con la Policía Metropolitana de esta ciudad en el centro del Valle del Cauca, está cayendo una solución de hipoclorito de sodio. Para ello, con la Policía se utilizan drones que encargan de la aspersión.

El alcalde de Buga, Julián Adolfo Rojas dijo: “Las microgotas esparcidas desde los drones de tipo industrial y militar, caen en paredes, puertas y toda superficie sólida, mejorando la desinfección de áreas de contacto. No es fumigación”. 

El mandatario añadió que es una solución con una disminución del 1 por ciento en su composición para no causar daño entre la ciudadanía.

El alcalde de la ciudad con dos de los casos de coronavirus en el Valle explicó que los drones recorren cortos trayectos que no tenga circulación de personas. “Los drones no andan volando como locos por las calles”, afirmó Rojas al sostener que la empresa que ejecuta directamente la aspersión con estos dispositivos tiene autorización de la Aeronáutica Civil.

Dijo que ayer se hicieron los primeros vuelos con drones con el hipoclorito en baja concentración. “La operación se ejecutó de manera controlada y bajo supervisión del Ministerio de Salud”, explicó.

Entre tanto, algunos ciudadanos han manifestado inconvenientes a la hora de ir a los supermercados y bancos, en estos últimos por pago de deudas u otras operaciones crediticias, debido a largas filas afuera de estas entidades.

Entre tanto, en Cali, la secretaria de Salud del Valle del Cauca, María Cristina Lesmes, dijo que hasta la mañana de ayer se reportaban 73 enfermos por coronavirus en todo el departamento. Hizo un especial llamado a población joven que piensa que el coronavirus ataca solo a los adultos mayores, insistiendo en el aislamiento obligatorio y que dejaba unos 1.300 sancionados en toda la región por no acatar la medida en los primeros tres días de esta cuarentena.

Tapabocas regalados

Ante la crisis por el covid-19, en la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad para Mujeres de Popayán, las internas confeccionan 3.500 tapabocas para el autoabastecimiento del centro carcelario y para los principales hospitales de la capital del Cauca.

“Las mujeres privadas de la libertad, como una muestra de solidaridad con la comunidad, desde el pasado martes se encuentran elaborando tapabocas para que sean distribuidos en los diferentes centros de salud de la ciudad o donde se requiera”, explicó Inés Rocío Tobar, directora del centro penitenciario. El material fue suministrado por el personal de la red de apoyo y se espera que hoy se haga la primera entrega.

En este centro carcelario hay actualmente 168 mujeres privadas de la libertad.
En cuanto a Tumaco, la alcaldesa de esta localidad del litoral nariñense, María Emilsen Angulo, salió a las calles a regalar tapabocas para incentivar más prevención, debido a la rebeldía de la comunidad en los primeros días del aislamiento obligatorio. 

CALI

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