En La Virginia, Risaralda, hay auge de santería – Colombia

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Vestida completamente de blanco y a pocos metros de una habitación con velones e imágenes, ‘Christy Luz’, como prefiere que le llamen, habla del oficio de la santería. Lo hace rodeada de cuadros de la cultura cafetera en La Virginia, un municipio, ubicado al occidente de Pereira, donde hay todo un gremio de más de 10 lugares dedicados a atender bloqueos de energías, superar alguna dolencia o hasta en ayudar con el empleo o el amor soñados. Todo por mejorar la calidad de vida de las personas.
‘Christy Luz’ tiene 50 años y cuenta que desde los 5 años supo que tenía el don. Pero a los 25 años empezó de lleno en esta actividad.

La risaraldense, oriunda de La Virginia, resalta que el cliente es quien decide qué tipo de trabajo quiere que se le practique y el tipo de magia, pero, asegura, que el don que ella tiene es para hacer el bien. “Las personas me buscan cuando están bloqueados, es decir, se le cierran los caminos, energéticamente están oscuros, por eso, hay que limpiar el aura”, dijo.

La primera consulta cuesta entre 25 mil y 30 mil y un trabajo puede costar hasta un millón de pesos.

El río Cauca bordea La Virginia y este es un factor que motiva a que muchos de los santeros de la población, como ella, aprovechen su ribera para realizar las peticiones o ‘encomiendas’, como ella les denomina, ya que sirve para limpiar a la persona.

“En un momento de mi vida me sentí agobiada, no tenía trabajo, estaba soltera, el poco dinero que me ganaba con el alquiler de un local comercial no me alcanzaba para cubrir todos los gastos. Mis padres no estaban bien de salud y por eso decidí ir a buscar ayuda. Así que, me contacté con un brujo para que, por medio de rezos y velones, al menos, consiguiera trabajo y terminara de enamorar al hombre con quien estaba saliendo”, dice Amanda Rodríguez, quien vive en Pereira y acudió hace cuatro años a uno de los expertos de La Virginia.

Esta mujer, 40 años, asegura: “Ahora pienso, siendo católica no debí creer, uno debe hacer que las cosas pasen. Ahora estoy casada y tengo un hijo, pero, sin necesidad de alguna ayuda”.

Para Jhon Barrera, investigador paranormal y conocedor del ocultismo “hay brujos que realmente, no se explica, qué tipo de cosas hacen, manifestar cosas y de alguna manera hacen que haya un impacto en la realidad de las demás personas. Hay que tener cuidado porque se convierten después en estafadores”.

En marzo de 2019, un hombre que se hacía pasar por bruja. Fue capturado por la Fiscalía en Santa Rosa de Cabal, acusado por presunta extorsión. Cobraba por sus servicios de hechicería hasta un millón 200 mil pesos. Según los investigadores de la Fiscalía, el problema es que algunos se aprovechan de esas necesidades de la gente y terminan por chantajear.

La Policía Metropolitana de Pereira no tiene registro de estafas o extorsiones por esta actividad.

La investigación se originó por la denuncia de un hombre que vivía en Villavicencio (Meta) y buscó a esta falsa bruja, para lograr que con poderes sobrenaturales le ayudara a regresar con su pareja.

Estas creencias chocan con los preceptos de la Iglesia Católica y en La Virginia, el catolicismo también es igual de fuerte.

NATALIA CHAVERRÍA SEPÚLVEDA
PARA EL TIEMPO – PEREIRA

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