Los indígenas Embera de Dabeiba perdonaron a integrantes de las Farc – Medellín – Colombia

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Desde la perspectiva cosmogónica del pueblo indígena Embera, el perdón es uno de los pasos más importantes para poder entender, escuchar y vincularse con el otro. José Leonardo Domicó, dirigente indígena de Dabeiba, explicó que en su comunidad, para perdonar, debe existir un proceso espiritual.

Es por lo anterior que la comunidad indígena y los excombatientes de Farc se citaron este sábado 29 de febrero, en el parque de Dabeiba, en la región occidente de Antioquia, para realizar el ‘Ritual del perdón’, un acto simbólico de reparación con más de 1.000 indígenas, pertenecientes a la comunidad Embera Eyabida. 

Domicó menciona que se realizó “porque ya como comunidad hemos perdonado a todas aquellas personas que alguna vez nos hicieron daño”.

Según el Cabildo Mayor Indígena de Dabeiba, este acto se dio gracias a que las Farc, en el marco del Posconflicto, reconoció a las comunidades indígenas como víctimas de sus acciones bélicas.

Pastor Alape, miembro de la Dirección Nacional del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc) y delegado al Consejo Nacional de Reincorporación, agradeció a las comunidades indígenas por permitirles seguir construyendo la paz. El Cabildo Indígena mencionó: “Queremos que el partido Farc se sume a construir bienestar y oportunidad de cambio para las comunidades”.

Ya como comunidad hemos perdonado a todas aquellas personas que alguna vez nos hicieron daño

Dabeiba es el cuarto municipio más grande de Antioquia. Allí, según datos de la dirección indígena, habitan cerca de 7.000 indígenas Embera Eyabida repartidos en 11 resguardos de 36 comunidades.

De acuerdo con José Leonardo, 45 de sus líderes han sido asesinados y 500 indígenas han sido desplazados. Además, indicó que muchos jóvenes han sido reclutados y desaparecidos. El total de la población Embera desea ser reconocida y reparada como víctimas.

Cifras del Registro Único de Víctimas indican que en Dabeiba hay 16.477 víctimas registradas, lo cual corresponde al 71.5 por ciento del total de la población municipal. Actualmente, 3.013 han sido indemnizadas por la Reparación Administrativa, designándoles cerca de 20.000 millones de pesos.

El ritual del perdón es construir paz desde el territorio. Hoy nuestro reconocimiento a los pueblos indígenas como víctimas históricas de todos los conflictos. Acto de reconciliación con la comunidad embera de Dabeiba (Antioquia). pic.twitter.com/a0DTFctIgo

— Pastor Alape Lascarro (@AlapePastorFARC) February 29, 2020

Los hechos victimizantes más concurrentes en el municipio son desplazamiento forzado, homicidio y desaparición.

En la tarima principal se llevó a cabo lo que denominaron como ‘El ritual del perdón’. Las intervenciones comenzaron con declaraciones desde el liderazgo de esta comunidad indígena; Pastor Alape, delegado del partido Farc; Francesc Claret, jefe regional en Antioquia de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas (ONU); Lorena Mesa, subdirectora Nacional de la Unidad para las Víctimas del Gobierno Nacional; Leyton Urrego, el alcalde del municipio y algunos funcionarios nacionales y regionales.

Lorena Mesa, de la Unidad para las Víctimas, afirmó que el Gobierno Nacional había ido a “aprender y reconocer el ejercicio autónomo que hicieron solas las comunidades de indígenas”. Además, mencionó que se comprometían a iniciar un proceso de reparación integral. En este momento, en el Registro Único de Víctimas hay 760.200 indígenas que ya cuentan con un plan de reparación y cerca de 200.000 han sido indemnizadas.

En un acto de reparación simbólica se desarrolló el ‘ritual del perdón’. Más de 1.000 indígenas asistieron al encuentro.

El alcalde de municipio sostuvo que “fuera de una firma, la convivencia va más allá” y aseguró que los dabeibanos están dispuestos a despojarse del dolor y construir desde ese escenario de la sana convivencia.

Por su parte, Pastor Alape, recomendó que la reparación de esta comunidad debe ser desde su cosmogonía, su visión del universo. “Con ellos aprendimos que la paz es un proceso de transformación espiritual y una visión armónica”.

El diputado del Centro Democrático y miembro de la Comisión de Paz, César Eugenio Martínez, sorprendió a los asistentes con su presencia. Señaló que su “poncho y su sombrero no eran barreras para apoyar un acto de perdón”. Sumado a esto realizó un llamado para que el partido Farc no hiciera parte de la oposición al gobierno de Iván Duque: “Que entiendan al Gobierno como un aliado”. La Misión de Verificación de la ONU en Colombia, por medio del jefe Regional Francesc Claret, resaltó la lucha histórica de esta comunidad por la dignidad y la defensa de los territorios y su medio ambiente. Además, denunció que “la victimización la siguen teniendo por parte de grupos armados ilegales”.

También hubo protesta

En un acto de reparación simbólica se desarrolló el ‘ritual del perdón’. Más de 1.000 indígenas asistieron al encuentro.

Cabe resaltar que no todos los allí presentes estaban de acuerdo con lo declarado. Jesús María Zapata, habitante de Dabeiba y perteneciente a la asociación de Reservistas del ejército colombiano cuenta que son reiterados los llamados a ser reconocidos como víctimas.

Al momento, según Zapata, cerca de 80 reservistas del municipio tienen instaurada la petición ante la ONU y la Justicia Especial para la Paz (JEP). “Vienen los programas de reparación, incluso con Naciones Unidas, pero no nos reconocen como víctimas desde ninguna parte. Pareciera que hay víctimas que tienen cielo aparte”.

Un acto de reparación simbólica

Más tarde, se desarrolló una puesta en escena con cuatro actos que fueron narrando paulatinamente el camino desde la violencia hasta el perdón.

La primera fue una obra de teatro realizada por los Embera y por la comunidad del Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de Llanogrande, Dabeiba. Allí plasmaron cómo la justicia y los entes institucionales han sido “ciegos” a la vulneración de sus derechos.

El segundo acto fue presidido por un líder espiritual, su secretaria y dos representantes de Farc, del ETCR del municipio. La tercera intervención fue protagonizada por las generaciones más jóvenes, quienes bailaron ritmos urbanos, chocoanos y una cumbia; esto como muestra de una visión de futuro alejada de las armas y la guerra.

Para finalizar el ritual cuatro indígenas presidieron un canto de la sanación, acompañados de instrumentos de viento.

Paralelo a las muestras artísticas hubo una feria de productos y servicios. Estuvo presente Comfenalco, Comfama, La Unidad para las Víctimas, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y múltiples cooperativas de campesinos y excombatientes que ya se dedican al cultivo y a la creación de productos.

A uno de estos puestos de productos llegó Pastor Alape interesado en comprar un collar, típico de la artesanía Embera. Negoció con el indígena artista y el indígena le colgó el collar sobre el cuello. Se dieron la mano y se despidieron.

MARIANA POSADA MORENO
Para EL TIEMPO​@MariPosada18



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