“Padrinos de sonrisas” previenen y sensibilizan el cáncer infantil en el Cesar – Otras Ciudades – Colombia

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En el Cesar, el tipo de cáncer más frecuente en los niños es la leucemia linfoide aguda (40 %), seguido de los tumores del sistema nervioso central (17%), linfomas y neoplasias malignas no especificadas (10%) y otras leucemias (5%).

Un análisis de la tendencia de esta enfermedad, realizado por la Secretaría de Salud departamental, precisa que 20 de los 25 municipios del Cesar han venido notificando estos casos desde el 2014, desde entonces hasta la fecha, se han registrado 151 casos de cáncer en menores de 18 años, de los cuales han fallecido 24.

La mayor tasa de incidencias de cáncer infantil se presenta en Valledupar y el sur del Cesar, donde sobresalen Pailitas, Aguachica y San Alberto.

La lucha para reducir estas cifras ha supuesto un reto para las autoridades sanitarias, ya que al diagnóstico de esta enfermedad se suma la difícil situación a la cual deben enfrentarse los niños y sus familiares, quienes no solo deben lidiar con el significado de la enfermedad, sus síntomas y sus consecuencias, sino también con un entorno que reduce sus posibilidades de ganar esta batalla, debido a los múltiples obstáculos para lograr un diagnóstico y tratamiento oportunos, lo cual es clave para poder salvar sus vidas.

“Cuando a mi hija de 8 meses de nacida le diagnosticaron un tumor maligno cerebral, ¡se me vino el mundo encima!, a partir de ese momento, hemos tenido que hacer frente a varias situaciones difíciles para salvarle la vida, entre ellas tratamientos de quimioterapia y revisiones médicas. Hoy en día, tiene 6 años con muchas posibilidades para sobrevivir”, explica Estefany Yañez Maestre, madre de una paciente con cáncer infantil.

Según el Observatorio Interinstitucional de Cáncer Infantil, se calcula que más del 80% de los niños con cáncer en Colombia son víctimas de algún grado de incumplimiento en la oportunidad para obtener el diagnóstico e inicio de su tratamiento, por lo cual la consulta médica oportuna de las diferentes entidades de salud, influyen en las posibilidades de éxito de estos tratamientos.

La idea es asignarle dentro de la misma EPS, un papá adoptivo al paciente, una especie de palanca interna que se encargará de toda la gestión administrativa que conlleva el proceso del niño.

Para avanzar en estos procesos y mejorar la calidad de vida de estos pacientes, la EPS Coosalud viene liderando la campaña “Un poco de ti me da vida a mí”, con el programa específico para la capital del Cesar , ‘Padrinos de sonrisas’, que consiste en hacer un seguimiento y acompañamiento a cada uno de ellos.

“Es decir, estar por encima de las barreras del sistema. Este papá adoptivo siente el compromiso y va más allá de ese concepto administrativo”, recalca Anderson Barrios Carpio coordinador médico hospitalario de Coosalud.

El lanzamiento de la campaña se realizó recientemente en Valledupar, donde algunos funcionarios de la EPS se raparon la cabeza y se vistieron de verde, como un gesto de apoyo a los pequeños que padecen cáncer.

“La estrategia tiene dos componentes principales: el primero apunta al diagnostico temprano y oportuno a través de nuestros prestadores aliados, ya que la demora en la remisión de un paciente con cáncer o la suspensión del tratamiento pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte. En segundo lugar, queremos que nuestros padrinos realicen un acompañamiento, seguimiento asistencial humanizado, emocional y administrativo del proceso de la familia y del niño con cáncer. Que cada padrino se comprometa seriamente en la mejoría de cada uno de ellos”, aseguró Ángel Serna, director de la sucursal de Coosalud en el Cesar.

Ludys Ovalle Jácome
Especial para El Tiempo
Valledupar

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