¿Por qué no conviene la contratación laboral por horas para Colombia? | Empleo | Economía



A propósito de la propuesta gubernamental de adoptar el sistema de retribución y contratación por horas es conveniente analizar los alcances y naturaleza del sistema de contratación propuesto para advertir los riesgos que comporta la reforma que impulsaría el Gobierno Nacional para revertir los índices de empleabilidad y el aumento de cobertura del sistema de protección a la vejez.

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El modelo de remuneración por horas, propio de sistemas anglosajones, responde a realidades macroeconómicas y productivas que difieren sustancialmente del contexto colombiano.

(Lea: “Colombia tiene que cambiar su forma de contratar”, Alicia Arango)

Así, mientras en Estados Unidos en estados como Florida el salario mínimo por hora está fijado en 8,56 dólares la hora y en California está determinado por 13,00 dólares la hora, en nuestro país, el salario mínimo por hora alcanza los 3,699 pesos (1,08 dólares).

En el Reino Unido se ha implementado la modalidad de “contratos cero horas” por la cual el empleador no está obligado a garantizar un mínimo de horas al trabajador, de manera que el trabajador está disponible para el requerimiento horario del empleador por el número de horas requeridas que son remuneradas poniendo el acento en la demanda de trabajo.

La hiper-flexibilidad laboral que deriva de esta figura invierte el patrón de regulación por el cual, el principio protector centrado en el trabajo como parte débil de la relación de trabajo, se traslada a la demanda de trabajo poniendo el acento protector en el capital, parte fuerte en el ámbito del vínculo laboral.

La implementación de la contratación laboral por horas afecta pilares básicos del sistema de relaciones laborales como la seguridad en el ingreso y la estabilidad laboral que compromete la realización de postulados constitucionales y los elementos de trabajo decente como modelo de regulación universal que incluye la promoción de derechos en el trabajo.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido la afectación de los pilares del trabajo decente dada la lesión a las garantías de seguridad en el ingreso y estabilidad que derivan de esta modalidad:

“La otra gran preocupación relacionada con el horario de trabajo se refiere a los trabajadores a pedido, incluidos los que tienen contratos de cero horas y otras modalidades similares de trabajo ocasional, pues estos trabajadores por lo general tienen un control limitado sobre cuando les toca trabajar, lo que repercute no solo en el equilibrio entre el trabajo y la vida privada, sino también en la seguridad de los ingresos, puesto que la remuneración es incierta. Los horarios variables también hacen que les resulte difícil conseguir un segundo empleo.”

La contratación laboral por horas presionará el aumento de cobertura del sistema de protección a la vejez hacia sistemas semi-asistenciales articulados en Colombia por los beneficios económicos periódicos (BEPS) degradando el esquema de construcción de derechos en el marco el sistema pensional contributivo, impidiendo completar el número de semanas en el Régimen de Prima Media con Prestación Definida (público) y el capital necesario en el Régimen de Ahorro Individual (privado) para acceder a la pensión de vejez.

La sustitución del esquema de cobertura de los riesgos de invalidez, vejez y muerte hacia un esquema de naturaleza asistencial para el grupo poblacional que se vincule por la modalidad de trabajo a demanda por horas comporta la derogación de la cobertura del sistema de seguridad social contributivo cuyos pilares básicos constitucionales incorporan la universalidad entendida como “la garantía de la protección para todas las personas, sin ninguna discriminación, en todas las etapas de la vida”.

La exclusión de este grupo de trabajadores del sistema de cubrimiento universal de seguridad social contradice los postulados previstos en el artículo 48 de la Constitución Política, siendo deseable una política pública laboral de inclusión en el modelo formal laboral que incorpore altas en el sistema de seguridad social contributivo de cobertura de contingencias socialmente relevantes.

Como corolario de lo anterior, el análisis de la propuesta normativa de regulación y habilitación del trabajo a demanda debe ser evaluada bajo los criterios del modelo laboral centrado en la protección del trabajo como derecho fundamental y parte débil de la relación sustancial individual para favorecer los principios de seguridad en la remuneración mínima, vital y móvil y estabilidad en el empleo sobre los que descansa la estructura constitucional del trabajo en condiciones dignas y justas que emana del Estado Social de Derecho.

Iván Daniel Jaramillo Jassir
Observatorio Laboral
Universidad del Rosario