Viuda de una de las víctimas del secuestro del Kilómetro 18, en Cali, recuerda el plagio – Cali – Colombia

[ad_1]

Lourdes Mesa Angulo encontró en sacar adelante a los dos hijos que tuvo con el ingeniero Alejandro Henao Botero la razón de vivir. Los ahora jóvenes de 26 y 24 años son profesionales y han sido, según ella, excelentes estudiantes. Su padre, quien murió en manos de guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (Eln) en octubre del 2000, tras el secuestro de 64 personas en el llamado Kilómetro 18, de Cali, el 17 de septiembre de ese mismo año, estaría muy orgulloso.

(Puede leer: 20 años sin reparar el dolor por el secuestro del kilómetro 18)

Henao, caleño, destacado ingeniero electrónico y esposo y padre abnegado, falleció el 27 de octubre y su cuerpo fue entregado a doña Lourdes el 2 de noviembre del 2000. Él fue una de las 25 personas con las que finalmente se quedaron los guerrilleros tras el plagio masivo. Durante el secuestro, Henao sufrió una herida en una de sus piernas, ésta se infectó por falta de atención médica oportuna y le causó una gangrena que le costó la vida.

“Afrontar el hecho… Yo, sobreponerme y tener que continuar con todo lo que me correspondía para la educación de mis hijos, seguir trabajando, me tocó trabajar muy duro. Sin embargo, reconozco que conté con mucho apoyo por parte de las dos familias, de los amigos, de las empresas, tanto de la de él, como de la en que yo trabajaba, del colegio de los niños, de la Iglesia Católica, monseñor Isaías (Duarte Cancino)”, recordó doña Lourdes, quien recalcó que la apoyaron muchas personas e instituciones, pero el Gobierno de ese momento brilló por su ausencia.

Hoy, los hijos de Henao ya están ejerciendo sus profesiones, obtuvieron puntajes altos en las pruebas del Icfes y por su desempeño académico ganaron becas que conservaron hasta sus grados respectivos. Son el orgullo de su madre y de sus familiares, que tras el triste hecho comenzaron a girar en torno de ellos.

(Le recomendamos: Nueva polémica por declaraciones del Arzobispo de Cali sobre protestas)

Sus hijos le recuerdan a doña Lourdes la dedicación de su esposo a su trabajo y su permanente interés por estudiar y capacitarse. Henao trabajaba en una importante empresa de Cali, era gerente de un área de cableado estructurado y networking. “Él era un tipo muy, muy inteligente”, rememoró su esposa.

Con respecto a su vida, doña Lourdes contó que dedicó todos sus días hacia sus hijos, su trabajo y su desarrollo profesional. “La verdad me siento muy contenta con los logros familiares, con los logros profesionales, incluso, con los logros personales de ellos. Eso es lo que ha llenado mi vida en estos 20 años”, contó la ingeniera civil.

Lourdes Mesa y sus dos hijos participaron en los actos con los que recordaron a las tres víctimas fatales del secuestro masivo del Kilómetro 18, que con el también secuestro de La María (el 30 de mayo de 1999) y el asesinato de monseñor Isaías Duarte Cancino (el 16 de marzo de 2002), son algunos de los capítulos más amargos de la historia de Cali.

Fernando Umaña Mejía
Corresponsal El Tiempo
Cali

[ad_2]